lunes, 16 de junio de 2008

¿Y si ahora trabajamos juntos?

Cuando el Profesor incentiva a los oyentes reunidos a aprender en conjunto porque el reconoce que no tiene las respuestas para todo y que va a aprender tanto como cada uno de ellos durante el transcurso de esa semana para hacer un progreso en conjunto abre claramente el juego del Trabajo en Equipo. Davis y Newtrom en el capítulo 13 de su libro consideran que existe trabajo en quipo cuando los miembros conocen sus objetivos, contribuyen a la tarea y se brindan apoyo. Esto se va creando a medida que se desarrolla la historia.
Así, este equipo liderado por el Padre Simeón pasa por todas las etapas que estos dos autores destacan en un equipo que se forma, se desarrolla y se disuelve en el marco de un objetivo concreto.

Formación: Al comienzo se conocen, se presentan y empiezan a tener nociones de los otros (“Mi compañero de habitación, el pastor Lee, Fue el primero en presentarse, seguido por Greg, un sargento bastante gallito. Theresa, una hispana…”).

Confrontación: Competencias y diferencias que surgen. Tensiones. (... Esa película que nos contaste ayer va en contra de todos los principios que nos han enseñado fuera de aquí, en el mundo real. El pastor sacudió la cabeza y dijo: -¿qué quieres decir con "nos"? ¡Puede que sencillamente tengas que poner en tela de juicio alguno de tus antiguos paradigmas, soldado!. – ¿Y qué es eso de paradigma, predicador? – gruñó el sargento-, ¿te lo has sacado de la Biblia?...)

Normalización: equilibrio de cooperación. Surgen normas (-No has prestado mucha atención en lo que se estaba diciendo, amigo – se guaseó el sargento -. Se supone que lo que hay que satisfacer son sus necesidades, no sus deseos. Si proveemos a la gente legítimamente de lo que requiere para su bienestar mental o físico, no creo que tengamos que preocuparnos por si los estamos echando a perder. Recuerda, John, hablamos de necesidades, no de deseos, de ser un servidor, no un esclavo. ¿Qué tal, Simeón, voy bien?. Simeón se volvió a la directora de escuela para la siguiente definición mientras toda la clase se reía.)

Rendimiento: se logran las tareas ya que manejan en conjunto los retos que se proponen (-... recordad esto: ¡la gallina estaba implicada, pero lo del cerdo fue un compromiso! – Muy buena, Greg, ya no me acordaba de ésa – salté enseguida, cuanto mas conocía al sargento mejor me caía.)

Despedida: el grupo temporal disuelve relaciones cumplido el objetivo (Los seis participantes del retiro comimos juntos por última vez antes de decirnos adiós. Corrieron muchas lágrimas. Hasta el pastor y el sargento se abrazaban y reían a carcajadas)

Dentro de un grupo formal el líder se divide en dos tipos de roles que debe cumplir. Simeón caracteriza a los dos tipos, el líder de tareas y el líder social ya que no sólo define, propone, aporta y determina la tarea específica a cumplir sino que apoya contribuciones, escucha, percibe estados de ánimo, concilia, aprende, integra a los participantes y evalúa al grupo permanentemente.

Cabe destacar que de cada conflicto, reflexión, charla, comentario que se sucedía, Simeón lograba traer a colación alguna de las enseñanzas que había planeado enseñar. Se destaca en él la agilidad y el buen manejo que tiene de las relaciones humanas y del lenguaje y los conceptos. Davis y Newstrom destacan todas estas habilidades de un líder como rasgos importantes para el buen manejo de la posición de liderazgo y las colocan dentro de tres ordenes: técnico, humano y conceptual.